En El Rebojo y La Trastienda llevamos años trabajando bajo una idea sencilla: en Canarias tenemos producto, productores y talento suficiente para construir experiencias únicas. No hace falta mirar fuera. Lo que hace falta es contarlo, ponerlo en valor y darle al cliente una vivencia que conecte con el territorio de una forma real, no impostada.
Quien nos visita lo sabe: la Isla Baja tiene una identidad propia. El mar, las medianías, el Macizo de Teno, la historia del vino, la tradición artesana… Todo esto no es decoración: es materia prima. Y con esa materia prima construimos cada plato, cada cata, cada evento y cada pieza que entra en La Trastienda.
El Rebojo: cuando el territorio se cocina
Nuestra forma de trabajar es transparente: partimos de productores concretos, de personas que conocemos por nombre y apellido. Agricultores, queseros, pescadores, bodegueros… Ellos mandan. Su producto marca la temporada, el ritmo y la propuesta.
El pescado lo decide el mar.
El queso tiene el carácter de cada finca.
El vino cuenta la historia de un volcán.
Y nosotros hacemos lo que toca: respetarlo y cocinarlo bien.
Por eso nos gusta decir —como ya conté en el artículo de Ñam Ñam— que nuestro territorio no es un concepto; es una cadena humana. Desde el que cultiva al que sirve el plato.
La Trastienda: el otro lado del territorio
Si El Rebojo cuenta la historia desde la mesa, La Trastienda la cuenta desde las manos.
Artesanos, diseñadores, ilustradores, creadores… gente que, igual que los productores, sostiene una parte del patrimonio cultural de Canarias que a veces pasa desapercibida. No están en las guías, ni en las rotativas, ni en las redes masivas. Pero están ahí, creando piezas únicas y manteniendo oficios que no deberían perderse.
Y no hablamos solo de artesanía. También hablamos de producto gourmet, de proyectos pequeños que nacen con cariño y con una autenticidad que no se puede fabricar.
La temporada 2026: unir la artesanía, el sabor y la experiencia
En 2026 damos un paso más con un ciclo de talleres mensuales de abril a septiembre en La Trastienda. Serán experiencias que combinan:
Oficios artesanos (jabones, lámparas, láminas, cerámica, bisutería…)
Cata-maridaje con vinos de aqui cerquita y un poco más allá
Productos gourmet locales
DJ set
Y grupos reducidos para hacerlo íntimo, cercano y auténtico
Queremos que la gente toque, huela, pruebe, escuche y aprenda. Que se lleve una pieza hecha por ellos mismos… y que descubran a los artesanos que tenemos en el pueblo y alrededor.
No buscamos hacer “actividades”. Buscamos crear experiencias que hagan que la gente entienda que Canarias tiene mucho que contar cuando se muestra sin maquillaje.
Por qué hacemos todo esto
Porque creemos en un modelo sencillo:
Si los productores crecen, crecemos todos.
Si los artesanos venden, el territorio respira.
Si valoramos lo nuestro, dejamos de depender de lo ajeno.
El Rebojo y La Trastienda no son negocios aislados. Son piezas de un mismo proyecto: defender la identidad de la Isla Baja desde la gastronomía, la artesanía y el respeto por quienes hacen posible que esto exista.
Lo bonito de trabajar así es que no hace falta inventar nada. Solo hay que mirar alrededor, conectar a la gente y dejar que el territorio hable...